"Perro muerto" por Aldo Astete Cuadra.

Un delirante relato breve, es el regreso de Chile del Terror, gentileza de Aldo Astete Cuadra y la ilustración de Alex Olivares.

"Hombres de Negro" por Aldo Astete Cuadra.

Abren los fuegos del especial lovecraftiano, la dupla de Aldo Astete en las letras y All Gore en la ilustración con el relato "Hombres de Negro".

Editorial: Especial de Lovecraft y más noticias.

Mes de H. P. Lovecraft, venta en verde de Austrobórea Editores para la reedición de las obras de Aldo Astete Cuadra y Pablo Espinoza Bardi, y lo nuevo de Ominous Tales.

"Rebeca" por Aldo Astete Cuadra.

Relato de Aldo Astete Cuadra, con el debut en los lápices de Johnny Aracena.

"Sueños Lovecraftianos" por Pablo Espinoza Bardi.

En el mes del mar de Chile del Terror, no podía faltar un relato lovecraftiano, a cargo de Pablo Espinoza Bardi en las letras y Alex Olivares en la ilustración.

"Solo" por Aldo Astete Cuadra.

Aldo Astete Cuadra, junto a los trazos de Ana Oyanadel, nos traen un relato enmarcado en nuestro mes del mar.

"Necrotesta Pedófaga" por Fraterno Dracon Saccis.

Continúa el mes del mar en Chile del Terror, con un relato de horror escrito por Fraterno Dracon Saccis e ilustrado por All Gore..

martes, 27 de mayo de 2014

"Crónica de tres lanzamientos" Por Aldo Astete Cuadra

Chile del Terror y Austrobórea Editores en los lanzamientos de la Región Metropolitana y la V Región de Valparaíso.











De izq. a der.: Sergio Fritz Roa, Aldo Astete Cuadra y Emersson Pérez en Librería "Los Perros Románticos"




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Lo vivido en los tres días de lanzamientos de Chile del Terror – Una antologíailustrada en las ciudades de Santiago, Concón y Playa Ancha sin duda se ha transformado en un aliciente para continuar con nuestra labor editorial ante el marco de público y el interés de éste por saber más sobre Austrobórea Editores y adquirir la Antología que fue financiada en parte por La Ilustre Municipalidad de Quellón y por nuestros compradores en verde a quienes agradezco sinceramente, pues sin estos apoyos no estaría escribiendo esta crónica.
Fue también importante conocer, reconocer y trabar amistad con otros actores relevantes, consagrados y emergentes de la escena fantástica nacional, restablecer la confianza en las pequeñas y alternativas librerías que sin duda son nuestro punto más importante para la venta y difusión de la literatura fantástica en Chile. Tan solo en esta pasada por estos tres lugares, conseguimos distribuir y contactar  a otros distribuidores, aún sin esmerarnos por buscar un agente de ventas establecido, situación que no rechazamos, pero que hemos visto, como posibilidad alternativa, utilizar toda la red de contactos y amistades que surgen cuando uno va de frente, honestamente y profesionalizando algo que desde sus inicios debe andar bien.
El libro puede ser adquirido en:
Los Perros Románticos, Santo Domingo 588 Santiago 
Alamut, Bellavista 575-B Concón
El Calabozo del Dragón, Patricio Lynch 242, al costado de la Plaza Waddington, Playa Ancha.
Thrash Shock, Yungay 650 local 9, Paseo Caracol, Curicó.

Chile del Terror, el blog, se ha mostrado al mundo como un semillero importante especializado en estas narrativas que tanto prejuicio causan, pero que son de una predilección extrema en el público al cual nosotros pretendemos llegar. Nuestro blog tiene una cantidad importantísima de publicaciones tanto literarias como gráficas, un staff que no descansa y que gracias al empuje de Fraterno Dracon Saccis se ha mantenido vivo y con fuerza, precisamente es a instancias de él que escribo este texto para informar sobre las experiencias obtenidas en los diversos lanzamientos.

viernes, 23 de mayo de 2014

"Sueños Lovecraftianos" por Pablo Espinoza Bardi













Ilustración por Alex Olivares







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Sentí el gozo triunfal e incontenible de moverme libremente en el agua,
hacia una meta que vislumbraba vagamente.
(El Sello de R’lyeh, August Derleth)

Me es difícil saber a ciencia cierta dónde me encuentro, todo me es ambiguo. Sólo tengo recuerdos vagos de una vida aparentemente inventada e ilusoria. Quizá sea el producto de un mal sueño, de los que son muy difíciles de despertar. Pero mi mente trae constantemente recuerdos repetitivos, de esos que te los llegas a creer y, sin embargo, resultan totalmente contradictorios a la hora de emitir un juicio o una respuesta sensata.
¿Otras vidas? Posiblemente.
El sueño involucionado comienza en una pequeña biblioteca, en la que me instruí en un primigenio-terror-fusionado tras ásperas y polvorientas páginas. Sin saber, me había iniciado en lo oculto y hermético, y en la literatura al mismo tiempo. En aquellas protervas lecturas envueltas en pasión epiléptica vi un libro que llamó mi atención… se trataba de un cuento de terror, de esos de nombre extraño. Su nombre; “La llamada de Cthulhu”. Pero más extraño aún y como un punzante dèjá vu, me resultaba el nombre de aquel demencial escritor: H.P Lovecraft.

martes, 20 de mayo de 2014

"Solo" por Aldo Astete Cuadra













Ilustración por Ana Oyanadel







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Aún no regresaba. Su padre había aprovechado la intensa lluvia para salir a conseguir alimentos. La urgencia y el hambre le habían forzado a dejar a su hijo solo en casa.
El viento estremecía los ventanales de la sala que aún quedaban intactos. Era el lugar más luminoso de la casa, el único sitio en donde Gonzalo aún sentía un poco de seguridad. Los marcos estaban tapiados de tal forma que, entre las tablas había espacios que filtraban la tenue luz del día invernal y permitían mirar hacia el antejardín.
Habían transcurrido seis horas desde que su padre se marchara prometiendo regresar cuanto antes. «No más allá de una hora» dijo y se fue, pese a los intentos resignados de su hijo por retenerlo. Se había quedado solo, hambriento y asustado.
Las ráfagas de viento que se colaban en la habitación actuaban como mensajes de desamparo y Gonzalo presentía que su papá no regresaría. Esto ya lo había sufrido con su madre, hace unas semanas, en un día igual a éste, de lluvia copiosa y viento huracanado. Ella se había marchado pues no soportó el encierro de meses, volviéndose loca con la restricción de alimentos. Desvariaba constantemente y actuaba con inusitada violencia cada vez que sufría los punzantes retorcijones en el estómago. Es por aquella razón que la dejaron partir sin mayores aprensiones, pues ella se había convertido en un peligro latente.

martes, 13 de mayo de 2014

"Necrotesta Pedófaga" por Fraterno Dracon Saccis













Ilustración por All Gore







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Ya habían perdido la cuenta de cuantas botellas de ron se habían bebido. El único indicio de que llevaban muchas horas sentados en el roquerío, era el sol escondiéndose en el mar.
Germán se vio atacado por un retortijón fulminante que lo llevó a aventurarse en un riesgoso pero necesario descenso hasta perderse de vista de su grupo. No podía permitir que Lucía lo viese cagando, ni mucho menos limpiarse con diario. Cuando el sudor le perlaba la frente y bañaba el lugar donde unas pelusas presagiaban un bigote, su esfinter estaba a punto de claudicar. Encontró el lugar preciso donde no podría ser visto desde arriba y tenía el espacio suficiente para asirse y evacuar relajadamente dentro de sus posibilidades. Entre los tiritones que el esfuerzo por contener lo sacudían y la lucha por soltar el cinturón, el viento trajo un sonido escalofriante, una gélida expresión del horror.
            Los gritos sofocados de una niña.
          Siguió el sonido lo mejor que pudo hasta que, al asomarse a la orilla se encontró con que unos metros más abajo, muy cerca de donde rompían las olas, un hombre con los pantalones en los tobillos, yacía sobre una pequeña, embistiéndola. Le gritó que la dejara, que se detuviera; mientras buscaba la forma de bajar a auxiliarla, pero el hombre lejos de parar se volvió con una mirada torva y una sonrisa desencajada. Germán vio que tenía un cuchillo presionado contra la garganta de la niña, al separarlo dejó una línea sangrante. Alzó el brazo y clavo repetidamente la hoja en el abdomen de la pequeña, sin dejar de sacudirla con sus caderas. Germán, al ver que no alcanzaba a llegar tomó una roca y la lanzó, consciente de que podría golpear a la niña. Al menos la liberaría del horror. Al soltar el proyectil se desequilibró y cayó incluso antes que este, golpeándose y rebotando contra las piedras.
            Un delgado hilo de conciencia le permitió ver cómo dos cuerpos se unían a él en la danza agónica de agua salada, sombras y sangre.

martes, 6 de mayo de 2014

"Cuando se rompen las olas" por Aldo Astete Cuadra













Ilustración por Visceral







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No quise hablar de esto durante mucho tiempo. Los recuerdos es mejor dejarlos olvidados. En ocasiones hablar a uno lo empequeñece, ridiculiza y peor aún, te hace cuestionar lo que crees haber visto y vivido. Son más de diez años en los que no ha pasado un día sin que me atormente aquel recuerdo. La rompiente del mar y las olas espumosas me perturban, siento que en cualquier momento saldrán de las olas, aquellas bestias, aquellos engendros que terminaron con la vida de mis amigos. Hablaré en esta ocasión pues se aproxima la última luna de sangre y quiero, más que nada en este mundo darles paz a sus almas.
En otoño del 2003, viajé junto a tres amigos a Punta de Lobos, sin duda el mejor lugar del planeta para el surf. No tenía experiencia corriendo olas grandes, pero no fue difícil conocer lo esencial para aventurarme al breakpoint. Todas las tardes esperábamos la puesta de sol sentados en nuestras tablas; una vez que éste se sumergía, inmediatamente, el mar cobraba un vigor oscuro y las olas crecían de manera descomunal.
Una tarde, al bajar por el acantilado nos encontramos con un hombre que nos detuvo. Éste se presentó como un experimentado marero, que nos había observado y nos daría un consejo, algo que debíamos tener en cuenta o de lo contrario sufriríamos las consecuencias.
«Hijos, no entren al mar, esta noche se producirá una gran luna de sangre y sus consecuencias son desastrosas. Hace años que no se daba una; la última vez cobró la vida de seis jóvenes que no quisieron escuchar, que no creyeron en mis palabras. Esta luna de sangre coincide con el momento de mayor apogeo de los sirenos; aquellos seres con cuerpo mitad humano y mitad pez que contagian a los humanos transformándolos en uno de ellos, en un no-vivo. Nunca se sabe cuando aparecerán en Punta de Lobos, excepto en las lunas de sangre, el momento propicio para atacar en los peñones… si hasta los lobos desaparecen ¿o acaso pueden ver alguno esta tarde?»