Antes de empezar... aclaro que todo esto está basado en un mito urbano, que con frecuencia se cuenta en los círculos más íntimos del ambiente under santiaguino. Nadie sabe con certeza si se trata de algo real o una mera anécdota maliciosa elucubrada a partir de la enigmática personalidad del escultor M..., más conocido como Necro, famoso en el país y por el mundo, debido a sus curiosas y macabras obras, fabricadas con huesos y otros materiales del mismo calibre.
Muchos especulan que es eso, sólo un chisme, un invento extraordinariamente inverosímil para que alguien se atreva a creerlo. Sin embargo, otros prefieren callar. Lo cierto es que nadie volvió a ver a E..., modelo y fotógrafa, apasionada admiradora del arte macabro, luego de ese domingo del mes de abril. Quienes guardan silencio, prefieren también esconderse del escrutinio de la gente, de la prensa y también de Investigaciones, desapareciendo prudentemente de donde puedan ser encontrados. M..., por su parte, jamás ha estado oculto, sobretodo desde la publicación, bajo autor anónimo, de las impresionantes fotografías hechas a sus obras por E... después de su desaparición.
Nadie sabe cuál es la verdad, y aquélla está muy lejos de ser desvelada. Talvez, después de todo, la historia que se narre no sea tan descabellada. Dicen que hay gustos para todo y talvez aquella monumental Babalon que recibe a los morbosos visitantes del galpón sea, después de todo, la desaparecida E..., que en forma menos humana, es venerada por su autor de una manera ciertamente curiosa...


















