"Hombres de Negro" por Aldo Astete Cuadra.

Abren los fuegos del especial lovecraftiano, la dupla de Aldo Astete en las letras y All Gore en la ilustración con el relato "Hombres de Negro".

Editorial: Especial de Lovecraft y más noticias.

Mes de H. P. Lovecraft, venta en verde de Austrobórea Editores para la reedición de las obras de Aldo Astete Cuadra y Pablo Espinoza Bardi, y lo nuevo de Ominous Tales.

"Rebeca" por Aldo Astete Cuadra.

Relato de Aldo Astete Cuadra, con el debut en los lápices de Johnny Aracena.

"Sueños Lovecraftianos" por Pablo Espinoza Bardi.

En el mes del mar de Chile del Terror, no podía faltar un relato lovecraftiano, a cargo de Pablo Espinoza Bardi en las letras y Alex Olivares en la ilustración.

"Solo" por Aldo Astete Cuadra.

Aldo Astete Cuadra, junto a los trazos de Ana Oyanadel, nos traen un relato enmarcado en nuestro mes del mar.

"Necrotesta Pedófaga" por Fraterno Dracon Saccis.

Continúa el mes del mar en Chile del Terror, con un relato de horror escrito por Fraterno Dracon Saccis e ilustrado por All Gore..

"Cuando se rompen las olas" por Aldo Astete Cuadra.

Inauguramos nuestro mes del mar con una publicación nocturna, presentada por la dupla Aldo Astete - Visceral.

viernes, 20 de mayo de 2016

“Un largo viaje para comer” por Paulo Lehmann Preisler














Ilustración por All Gore.










     Aquél día me tocó estar en el puesto de vigilancia costera. Al igual que toda la gente de la isla, estuve atento a las noticias de la televisión sobre el gran terremoto en Japón. Como es costumbre en este tipo de casos seguí el protocolo y llamé a la Oficina Nacional de Emergencias para constatar posible evento de tsunami en nuestras costas. El encargado dijo que no me preocupara, que no había ninguna posibilidad de algún comportamiento extraño de las aguas por estos lares. En la tele dijeron lo mismo, por lo que pasé una tranquila tarde preocupado únicamente de a qué hora terminaba mi turno para ir a ver a mi familia y celebrar juntos el cumpleaños de mi hijo. Tal era mi relajo y el del ambiente que me quedé profundamente dormido. Cuando vi los muros de agua acercándose ya sabía que era demasiado tarde. Estaba atardeciendo y aún había algo de luz para calcular que las olas medían por lo menos unos 15 metros de altura. Rápidamente corrí a tocar la campana de aviso, pero apenas pude dar la alerta, el mar se nos vino encima y arrasó con el pueblo.
     Debo llevar a lo menos dos semanas entre los escombros esperando un rescate pero ¿les importará una pequeña isla con 600 habitantes en el culo del mundo? Además, si se dignan a venir, los esperaría la muerte, pues algo más trajeron las olas desde el otro lado del mundo, algo que sólo puede venir desde algún oscuro y abominable rincón olvidado del océano, cuya existencia nunca debió ser revelada.
     La primera vez que me encontré con ELLOS fue al volver por mi familia, el día de la tragedia. El escenario era desolador, el tsunami había arrasado con todo. Para llegar hasta el poblado desde la playa, había que caminar unos 2 kilómetros cuesta arriba y pasar por un estrecho camino de tierra rodeado de abundante vegetación, y aun así el agua logró traspasar esas barreras naturales, reduciendo a las casas a un caos de escombros, arena, barro y piedras. Al llegar a las ruinas de lo que fue mi hogar no encontré a nadie. Desesperado comencé a remover los restos de la casa y gritar el nombre de mis familiares, pero no había más respuesta que un silencio sepulcral.
     Luego de varias llamadas sin resultado desistí de la búsqueda, entregándome a la desesperanza y dolorosa sensación de vacío aprisionándome el pecho y estrujando mi estómago. En ese instante tomé real conciencia de mi extrema situación, a juzgar por el silencio estaba solo en la isla, sin posibilidades de comunicación con el exterior pues la catástrofe había cortado cables, destruido la central de energía y la señal de celular estaba muerta. Además el impacto había destrozado por completo la única radio que estaba en la caseta costera. Maldecía a la suerte, cuando un sonido lejano y conocido me puso en alerta. ¡Era una voz humana, la voz de mi padre!

sábado, 13 de febrero de 2016

Convocatoria para galería digital de dibujantes nacionales de horror














"Rebeca" ilustracion por Johnny Aracena









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Chile del Terror se ha destacado como una vitrina para los artistas nacionales de horror, tanto en nuestro blog como en nuestras antologías impresas. Es en esta senda que, aprovechando la gran cantidad de seguidores que tiene nuestra página de facebook, queremos invitar a los dibujantes de horror nacional, a enviarnos sus trabajos para formar parte de una galería en dicha plataforma, para llegar a más ojos y eventualmente abrir puertas a su talento.

En este llamado, solicitamos colaboraciones análogas, es decir que no recibiremos trabajos cuya técnica de creación sea digital.

La forma en que deberán participar es la siguiente.

Archivos .jpg o .png con una resolución de al menos 300 ppp. Se deberán enviar al correo chiledelterror@gmail.com incluyendo datos del autor, página web, contacto, título y técnica de cada uno de los trabajos.

Se recibirán un máximo de siete imágenes por autor. 

¡Esperamos sus aportes y... difundan la palabra!

viernes, 5 de febrero de 2016

EDITORIAL: ¿Y el aniversario?














Ilustración: "Goczecocogch" por All Gore.










Desde sus inicios, por allá por el 2011, Chile del Terror ha tenido una actividad constante, que ha tenido sus altos, con las publicaciones de nuestras dos antologías "Chile del Terror - Una Antología Ilustrada" y "Chile del Terror, Visiones Lovecraftianas", trabajos que han sido una cúspide en nuestra labor de creación y difusión del terror. Claro que en el último tiempo, nuestras publicaciones en el blog han ido disminuyendo hasta el punto de cesar por completo.

Eso, en la superficie...

El principal motivo de este congelamiento es que sus miembros se han embarcado en proyectos personales, separados totalmente o relacionados directa o indirectamente con esta iniciativa. 

Y henos aquí, reflotando la bestia...

Partiremos con un especial gráfico, que anunciaremos la próxima semana, porque el trabajo visual es parte fundamental de nuestra pequeña secta; para luego retomar las publicaciones de relatos. 

Eso es lo que podemos anunciar de momento. El resto... saldrá a la luz cuando llegue su hora. 

martes, 24 de noviembre de 2015

"El hombre / El Parte / El Octavo" por Roderick Usher














Ilustración por All Gore.










Era bien feo eso que estaba haciendo yo, me decía. Meterme en medio como si no supiera que lo que él estaba haciendo era una buena pega.

Se notaba que yo no era muy hombre. No como él. Él era del campo y en el campo se aprendía a ser hombre, aunque a uno no le gustara. El tufo a cerveza llena el aire. Y eso era lo que ella necesitaba: un hombre de verdad.

Mi mano derecha se movió instintivamente hacia el pecho, donde estaba mi arma. Pero no alcancé a tomarla. Él continuó.

La conoció porque él, ahí donde lo veía, era amigo de su marido y frecuentaba su casa. Cuando terminaron, él la consoló. Hacía tiempo le gustaba ella, así que aprovechó que estaba necesitada de cariño para acercarse y después usó todas las cosas que contaba o de las que se quejaba su marido para llegar bien adentro y conquistarla. Era bonita ella. Era una mujeraza, decía, gesticulando. Todo lo que él siempre había querido. Una mina fuerte, que no se anduviera con tonterías.

Pero su matrimonio no había terminado muy limpiamente, así que el ex esposo, su amigo —aunque era más bien el amigo de un amigo—, agrega, la maltrataba por teléfono.

Al menos eso siempre decía ella, que le respondía airada que no toleraría sus insultos y qué sé yo que otras cosas. Nunca puso atención. Él era un hombre y su mujer estaba sufriendo por culpa de un imbécil.

Así que lo despachó una noche. Era del campo, me decía. Eso era lo que hacían los hombres de verdad, continuaba. Hacerse cargo. Si su mujer sufría, él se encargaba. No tenia mucha plata tampoco, así que hubiese hecho cualquier cosa por ella, que además lo mantenía bien vestido y alimentado.

viernes, 23 de octubre de 2015

"La asunción del Dios–Carne / O la balada de Norman González" por Pablo Espinoza Bardi














Ilustración por Visceral.













¿Qué es uno menos?
¿Qué significa una persona menos en la faz del planeta?

Ted Bundy

Para mí, un cadáver tiene una belleza y una dignidad que ningún cuerpo
con vida puede alcanzar jamás. Hay una calma en la muerte que me tranquiliza.

John R. Christie


Uno de los retorcidos pasatiempos de Norman González, consistía en coleccionar animales muertos. Los metía en un costal y se los llevaba para su casa. En aquel tiempo su madre tenía algunos meses de fallecida y su padre había desaparecido en misteriosas circunstancias en un período similar de tiempo.

Su figura lánguida y miserable no pasaba desapercibida para la gente del barrio; de hecho, molestaba a la mayoría cuando éste se paseaba con cierto aire de grandeza por el lugar… hurgando en la basura y, a veces, comiendo de ella.
En una ocasión, a las afueras del mercado, se ganaría el total descontento de la comunidad. Norman le hablaba a un perro que estaba totalmente agusanado, posiblemente arrollado por algún vehículo en la carretera. De rodillas frente a él, amontonaba y hurgueteaba las vísceras que estaban regadas en el camino. Norman hablaba con la propiedad digna de un extraviado mental, frente a la perturbada y asqueada mirada de los transeúntes.

A veces (y sólo a veces) me detengo frente al cadáver de un perro / o de cualquier otro animal / pero me inclino por los perros / pues sus interiores siguen siendo jugosos después de días / a diferencia de un animal pequeño / entonces a veces (y sólo a veces) introduzco mis manos abriendo a la fuerza el estómago henchido / y remuevo las tripas y la sangre coagulada y los gusanos / y a veces (y sólo a veces) me llevo las manos empapadas a mi cara / y termino impregnado de sus caldos / y las pulgas saltan hacia mí enloquecidas y succionan mi sangre con fuerza ya que la sangre muerta no los satisface / entonces a veces (y sólo a veces) la gente piensa que mis actos tienen un fin de tipo sexual / pero yo me río señores claro que sí yo me río / pues para mí tiene un trasfondo superior / pues para mí es tan sólo “asimilación”.

Su padre pertenecía a una pequeña congregación religiosa de la cual fue uno de sus pastores. Lo expulsaron cuando su adicción al alcohol se hizo notoria e irreversible. Su esposa era la que más sufría. Si bien reflejaba un cierto retraso mental, ésta guardaba con profundo silencio los años de abusos físicos y psicológicos cometidos por su marido; incluso se decía que éste abusaba sexualmente del pequeño Norman frente a sus ojos.

viernes, 16 de octubre de 2015

"Compañeras de curso" por Michael Rivera Marín














Ilustración por Horacio Trino Mansilla.











Cuando pensaba en matarte, tenía muchas opciones divertidas a las que recurrir, sin necesidad de actuar protegida por la noche y las drogas, pues al ser compañeras de curso me hubiese sido muy cómodo tirarte desde el tercer piso al bajar la escalera cuando salíamos a recreo. La multitud enajenada hubiese sido mi coartada perfecta. O cuando tuvimos salidas pedagógicas, haberte tirado a las vías del metro.

Inclusive una visita casual al baño me habría dado la oportunidad de apuñalarte sin llamar la atención de los auxiliares de aseo… era más probable que una niña de otro curso te encontrara desangrándote antes de que lo hiciera una autoridad. Pero, ¿dónde estaría el placer si te mataba así? Y como ya se venía la fiesta del colegio, tendríamos los clichés necesarios para terminar con esta agónica espera de tres años.

Siempre pensé que en tercero medio nos separaríamos y no tendríamos que llegar a esta instancia, pero ahí estaba el puto destino para juntarnos y obligarme a matarte.

Oye, pero no llores, si no voy a continuar golpeándote hasta que te repongas un poco más, necesito decirte algunas cosas y quiero que me escuches con atención. Hazlo por mí, al fin y al cabo será la última conversación que tengamos. ¡Puta estúpida, deja de gritar! Llevas todo el día acá encerrada haciéndolo y no has sacado nada. ¿Acaso no has perdido la esperanza ya?

Me sorprende ver ahora tu actitud, porque siempre fuiste una mediocre. Entraste al curso humanista pensando que no habría necesidad de estudiar y que con tu alegría y belleza, todos debíamos aguantar tus estupideces y darte las respuestas de las pruebas. Estoy  segura  que  en  algún  minuto pensaste que nadie notaría cómo te aprovechabas de nosotros… pero yo no estaba dispuesta a justificar esa mierda.

¿Sabes qué me estimuló a actuar de esta manera? Vamos, no porque ahora te haya puesto una mordaza en la boca no vas a poder mover tu cabeza para responderme. No estás en posición de comportarte como una rota conmigo, así que no me hagas enojar o seré más dura y estoy segura que a este fierro no le importa tener que golpearte.

martes, 25 de agosto de 2015

Concurso 125 años de H.P. Lovecraft

«That is not dead which can eternal lie, And with strange aeons even death may die.»


Porque Chile del Terror no está muerto, si no soñando las pesadillas que invadirán sus mentes al dormir y en vigilia; queremos invitarlos a celebrar los 125 años del nacimiento de uno de los autores que más han marcado a nuestra iniciativa, cosa evidente en nuestra última publicación física, Chile del Terror, Visiones Lovecraftianas.

Y para sellar este despertar, junto a Austrobórea Editores y Diseño Chacal, queremos invitarlos al siguiente concurso:

Gana un pack de 5 poleras, gentileza de Diseño Chacal (en la fotografía).

Envíanos una fotografía con temática lovecraftiana, sin importar la etapa en la que esté inspirada, ya sea su obra gótica, onírica o sobre los Mitos de Cthulhu.
Se evaluará tanto la calidad artística como la relación que tenga con la obra del autor de Providence.

Las normas son las siguientes:

1. Podrán participar con una (1) fotografía.
2. La imagen puede tener cualquier dimensión y resolución, siendo este último punto un factor negativo si es baja, a la hora de evaluar el mensaje que busca entregar. 

3. La fotografía puede ser manipulada digitalmente, siempre y cuando no sea un collage, parcial o total de trabajos de terceros.

4. El plazo para enviar el trabajo es hasta el 15 de septiembre.
5. Chile del Terror se reserva el derecho de declarar desierto el concurso si las fotografías no cumplen estándares mínimos de composición, así como con las expectativas del staff, quienes decidirán el resultado del concurso.

Envíen sus trabajos a chiledelterror@gmail.com, incluyendo los datos personales: nombre y/o seudónimo y ciudad de origen.
Los trabajos recibidos irán siendo publicados en un álbum en nuestra página de Facebook,

¡Saquen sus cámaras y a capturar esas pesadillas!