"Rebeca" por Aldo Astete Cuadra.

Relato de Aldo Astete Cuadra, con el debut en los lápices de Johnny Aracena.

"Sueños Lovecraftianos" por Pablo Espinoza Bardi.

En el mes del mar de Chile del Terror, no podía faltar un relato lovecraftiano, a cargo de Pablo Espinoza Bardi en las letras y Alex Olivares en la ilustración.

"Solo" por Aldo Astete Cuadra.

Aldo Astete Cuadra, junto a los trazos de Ana Oyanadel, nos traen un relato enmarcado en nuestro mes del mar.

"Necrotesta Pedófaga" por Fraterno Dracon Saccis.

Continúa el mes del mar en Chile del Terror, con un relato de horror escrito por Fraterno Dracon Saccis e ilustrado por All Gore..

"Cuando se rompen las olas" por Aldo Astete Cuadra.

Inauguramos nuestro mes del mar con una publicación nocturna, presentada por la dupla Aldo Astete - Visceral.

viernes, 18 de julio de 2014

"Dispersión" por Aldo Astete Cuadra













Ilustración por Ana Oyanadel








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He logrado entrar, es sábado y ayer pasó de todo, estoy contenta de estar aquí. La música suena fuerte, mis amigas me hablan, no entiendo nada, el humo de cigarrillo ahoga, me arden los ojos.

Llegamos hasta el borde de la pista, las luces distorsionan los cuerpos. Un vaso en mi mano, lo bebo al seco, la garganta se incendia. Cesa la música y se oye la voz del DJ, las personas corean al unísono “todos alerta, vienen las lanchas”…

Estoy en la pista, bailo sensualmente, unas manos fuertes me tocan, casi me hacen daño. Las luces y el humo me impiden ver el rostro, es más, tengo los parpados cerrados, da lo mismo. Siento un fuerte abrazo que me ahoga, un mordisco sensual al cuello se transforma en dolor punzante, me hace empujarlo.

Se oyen gritos, ya no hay música, logro verlo a la cara, está deforme, ríe y de su boca brotan hilos de sangre que fluyen por su mentón y cuello. Los alaridos son ensordecedores, las personas corren a mi alrededor tropezando, cayendo, me miran espantados. De pronto estoy sola en medio de la pista, envuelta en una densa neblina, siento algo tibio y viscoso salir de mi cuello. Estoy segura que es sangre pero no puedo ver nada, mi respiración se agiganta, no oigo nada más.

Las tinieblas se disipan, mis manos están atadas a un madero, estoy crucificada, la sangre fluye rauda por mi pecho, comienzo a sollozar, a gritar. Algo se quiebra a mi lado, otro sonido de vidrio roto, levanto la cabeza y son cientos de ojos los que me observan con odio, con rabia.

¡Nosotros no somos los culpables, son ustedes asesinos! Oigo una voz a mi costado. Es mi agresor que está en otra cruz, él se voltea y me mira, en realidad mira sobre mí. Vuelvo la cabeza y en el otro costado se encuentra su amigo con la cabeza gacha, desnudo y también crucificado.

viernes, 4 de julio de 2014

"Los Gatos de la Señora Dark" (Segunda Parte - Final) por H. E. Pérez













Ilustracion por All Gore








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Sábado 23 de junio de 1928. “Posada Saint Louis”, Littlecarob. Segundo día de investigación.

Me levanté temprano en la mañana. Sentía un leve dolor de cabeza, pero sin parangón con las fiebres sufridas los días anteriores. En la noche llovió suave, en forma esporádica y, por fin, los malditos gatos no se hicieron presentes sobre mi techo. Tenía mucho ánimo, por lo que me dediqué a arreglar mis apuntes. Tanto afán puse en ello que ni siquiera sentí ganas de almorzar, aunque ya eran más de las dos de la tarde.

Una vez que estuve listo, empaqué mis enseres y salí de la habitación. En el pasillo vi a Stephie, quien me miró sorprendida al verme cargar mis maletas: - ¿Y tú, a dónde vas? – me interrogó con dulzura.

- Me voy – le dije; y sus ojos brillaron -. Aunque sólo de la posada, del pueblo aún no.

- ¿Qué quieres decir?
- Visitaré a esa mujer de la que hablamos anoche – dije con seguridad – y le pediré alojamiento para investigar su historia.

- ¿Qué? ¿Acaso estás loco? – gritó exasperada.

- No, aún no – dije riendo.

- ¡Pero… puede ser peligroso! – dijo mientras aferraba sus tibias manos a las mías.

- ¿Por qué? ¿Temes que me convierta en gato? – dije, burlón. En eso estábamos cuando llegó el señor Joseph.

- Al parecer – dijo sonriente – regresáis a vuestro hogar. Fue una corta pero muy agradable visita, Ernest.

- No se va del pueblo – dijo Stephie, sollozando.

- ¿Entonces? – preguntó el dueño de la posada.

- Voy a la casa de la colina… la vivienda de la que hablamos anoche.

Al señor Joseph se le fueron los colores del rostro al escuchar mis palabras y enmudeció por unos instantes, sin embargo, reaccionó cuando le pagué mi estadía: - ¡Que la suerte os guíe! – díjome. Dio media vuelta y desapareció en la cocina. Entonces, me despedí del resto de los residentes y salí de la pensión. Había caminado un par de metros cuando sentí unos pasos ligeros que me seguían.

- ¡Esperad! – era Stephie -. Te acompañaré hasta la plaza.

Caminamos sin hablar. Llegamos a la intersección de la calle Saint Louis (donde quedaba la pensión) con la Calle Principal (la que atravesaba todo el pueblo). Doblamos a la izquierda y seguimos caminando, en silencio. Rápidamente asomó la calle Father Peter, la cruzamos y de inmediato pusimos pie en la Plazuela General. Allí Stephie despidióse de mí: - ¡Ojalá que vuestro trabajo resulte bien! – díjome con lastimera voz.

- Eso mismo espero yo – le respondí.

- ¡Ten cuidado! Recuerda tus palabras: “los mitos tienen algo de realidad”.

Mi confianza titubeó al escuchar tal comentario. – No os preocupéis – dije -. Espero que esta realidad no sea tan macabra.

martes, 24 de junio de 2014

"Los Gatos de la Señora Dark" (Primera Parte) por H. E. Pérez













Ilustracion por Visceral








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Entonces me precipité hacia el terrible brocal y dirigí una mirada al fondo; el brillo de la bóveda inflamada iluminó sus más recónditas cavidades; pero durante un momento de extravío mi espíritu no pudo explicarse la significación de lo que veía.

(Edgar Allan Poe, El pozo y el péndulo)




Littlecarob es una aldea muy conocida por las oscuras historias que los aldeanos, y la gente que ha conocido el pueblo, cuentan del sector.

Apenas cae la noche del 23 de junio, la famosa Noche de San Juan, los habitantes más jóvenes se reúnen en la plazuela del pueblo, alrededor de la pileta, para contar aquellas misteriosas historias que, de generación en generación, se han narrado desde décadas perdidas. Cuentos aún vigentes de personas ya idas que, gracias a estos relatos, todavía siguen vivas, seduciendo o llenando de temor a quienes oyen estas leyendas.

Tal era la popularidad de estos oscuros relatos que traspasaban no sólo los límites del tiempo, sino que también las distancias territoriales.

¿Cómo me enteré de lo que os estoy contando?... de la siguiente forma: mi maestro, el señor E…, profesor Licenciado en Literatura y Gramática Contemporánea de la Universidad Saint Thomas, nos ofreció a mí y a mis compañeros una cátedra en la que el tema central era la importancia que reviste para la cultura moderna las leyendas populares que se transmiten de voz en voz. Habló de distintos pueblos y civilizaciones y de la trascendencia cognitiva de sus propios mitos. De tal modo terminó su conferencia cuando nos pidió que investigáramos sobre estos asuntos. Así me interesé por estudiar las historias de la lejana, y para mí desconocida, Littlecarob.

Entonces organicé mis enseres y me preparé para dirigirme al lugar en el que se desarrollaría mi trabajo investigativo.
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viernes, 20 de junio de 2014

"Rebeca" por Aldo Astete Cuadra













Ilustracion por Johnny Aracena
- Realizador en Animación Digital.-
(cel.) –(09)9 62 62 929.-
(Mail.)- Aribjan.art@hotmail.cl








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No tenía demasiada hambre, esperaba llegar temprano a casa para recuperar el tiempo perdido con mi mujer, pero mis compañeros no tenían esa urgencia, más bien, precisaban comer el mejor sándwich en kilómetros a la redonda, eso al menos nos habían dicho en el pueblo, que no podíamos regresar a la ciudad sin probar la mano de la señora Rebecca. Por esta razón es que estábamos sentados en el comedor rústico de una casa a las afueras del pueblo, junto a un camino polvoriento y soportando a una decena de moscas que revoloteaban a nuestro alrededor y de vez en cuando se posaban en una oreja o en la calva de Oscar.  La señora Rebecca no tardó en aparecer detrás del mostrador, era una anciana de pelo lila y grandes lentes fotocromáticos. Oscar, luego de espantarse la enésima mosca de la cabeza se levantó y caminó hasta la anciana para pedir cuatro sándwich y una jarra de chicha dulce.
Esperábamos pacientemente la orden, pues es bien sabido que las buenas preparaciones tardan algo, por lo que comenzamos a fijarnos, primero distraídos y luego con mayor detenimiento en nuestro entorno; mientras las moscas se tornaban un poco más molestas.
Sobre el mesón se veían dos bolsas llenas de agua que colgaban a poca distancia del techo, por lo que sé, se supone asemejan telarañas que espantan a las moscas, sin embargo, en ellas se notaban los puntos negros de las moscas que atraídas como por hipnosis se quedaban quietas.

viernes, 13 de junio de 2014

CONCURSO: Gana una copia de "Chile del Terror - Una Antología Ilustrada"


Los lanzamientos de nuestra antología han sido un éxito tanto en convocatoria como en estrechar lazos con nuestros lectores. Santiago, Concón, Playa Ancha, Valdivia, La Serena, Quellón y próximamente en Arica. Ya son cientos de manos las que sostienen un ejemplar de Chile del Terror - Una Antología Ilustrada.
¿No eres uno de ellos?

¿O quieres otra copia para regalar o por simple avaricia?

He aquí la oportunidad de llevártela.

martes, 27 de mayo de 2014

"Crónica de tres lanzamientos" Por Aldo Astete Cuadra

Chile del Terror y Austrobórea Editores en los lanzamientos de la Región Metropolitana y la V Región de Valparaíso.











De izq. a der.: Sergio Fritz Roa, Aldo Astete Cuadra y Emersson Pérez en Librería "Los Perros Románticos"




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Lo vivido en los tres días de lanzamientos de Chile del Terror – Una antologíailustrada en las ciudades de Santiago, Concón y Playa Ancha sin duda se ha transformado en un aliciente para continuar con nuestra labor editorial ante el marco de público y el interés de éste por saber más sobre Austrobórea Editores y adquirir la Antología que fue financiada en parte por La Ilustre Municipalidad de Quellón y por nuestros compradores en verde a quienes agradezco sinceramente, pues sin estos apoyos no estaría escribiendo esta crónica.
Fue también importante conocer, reconocer y trabar amistad con otros actores relevantes, consagrados y emergentes de la escena fantástica nacional, restablecer la confianza en las pequeñas y alternativas librerías que sin duda son nuestro punto más importante para la venta y difusión de la literatura fantástica en Chile. Tan solo en esta pasada por estos tres lugares, conseguimos distribuir y contactar  a otros distribuidores, aún sin esmerarnos por buscar un agente de ventas establecido, situación que no rechazamos, pero que hemos visto, como posibilidad alternativa, utilizar toda la red de contactos y amistades que surgen cuando uno va de frente, honestamente y profesionalizando algo que desde sus inicios debe andar bien.
El libro puede ser adquirido en:
Los Perros Románticos, Santo Domingo 588 Santiago 
Alamut, Bellavista 575-B Concón
El Calabozo del Dragón, Patricio Lynch 242, al costado de la Plaza Waddington, Playa Ancha.
Thrash Shock, Yungay 650 local 9, Paseo Caracol, Curicó.

Chile del Terror, el blog, se ha mostrado al mundo como un semillero importante especializado en estas narrativas que tanto prejuicio causan, pero que son de una predilección extrema en el público al cual nosotros pretendemos llegar. Nuestro blog tiene una cantidad importantísima de publicaciones tanto literarias como gráficas, un staff que no descansa y que gracias al empuje de Fraterno Dracon Saccis se ha mantenido vivo y con fuerza, precisamente es a instancias de él que escribo este texto para informar sobre las experiencias obtenidas en los diversos lanzamientos.

viernes, 23 de mayo de 2014

"Sueños Lovecraftianos" por Pablo Espinoza Bardi













Ilustración por Alex Olivares







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Sentí el gozo triunfal e incontenible de moverme libremente en el agua,
hacia una meta que vislumbraba vagamente.
(El Sello de R’lyeh, August Derleth)

Me es difícil saber a ciencia cierta dónde me encuentro, todo me es ambiguo. Sólo tengo recuerdos vagos de una vida aparentemente inventada e ilusoria. Quizá sea el producto de un mal sueño, de los que son muy difíciles de despertar. Pero mi mente trae constantemente recuerdos repetitivos, de esos que te los llegas a creer y, sin embargo, resultan totalmente contradictorios a la hora de emitir un juicio o una respuesta sensata.
¿Otras vidas? Posiblemente.
El sueño involucionado comienza en una pequeña biblioteca, en la que me instruí en un primigenio-terror-fusionado tras ásperas y polvorientas páginas. Sin saber, me había iniciado en lo oculto y hermético, y en la literatura al mismo tiempo. En aquellas protervas lecturas envueltas en pasión epiléptica vi un libro que llamó mi atención… se trataba de un cuento de terror, de esos de nombre extraño. Su nombre; “La llamada de Cthulhu”. Pero más extraño aún y como un punzante dèjá vu, me resultaba el nombre de aquel demencial escritor: H.P Lovecraft.